Un estudio del EBD-CSIC ha revelado un descubrimiento significativo: las aves acuáticas en los embalses presentan una diversidad de funciones ecológicas más rica en comparación con las comunidades estudiadas previamente en lagunas naturales. Esta investigación se basó en el análisis de censos de aves invernantes realizados entre 1965 y 2016, abarcando 67 embalses y 52 lagunas en las cuencas del Guadiana, Guadalquivir, Júcar y Segura. Es importante destacar que este hallazgo se refiere a la variedad de características ecológicas de las aves, no necesariamente a un mayor número de especies en estos cuerpos de agua artificiales. Los autores enfatizan que una comunidad aviar diversa no implica intrínsecamente una mejor calidad del agua. La clave reside en adaptar las orillas y los niveles de agua de los embalses para beneficiar a las aves, al mismo tiempo que se preservan las lagunas naturales, cuyos hábitats no deben ser reemplazados por estas infraestructuras.
El minucioso análisis de las comunidades de aves acuáticas en la Península Ibérica ha demostrado que los embalses no solo actúan como refugios alternativos frente a la pérdida de humedales, sino que también poseen una mayor riqueza funcional y una trayectoria de diversificación más acentuada que las lagunas naturales. Esta es una de las principales conclusiones de un estudio de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), que comparó durante décadas las comunidades de aves acuáticas en lagunas naturales y embalses de toda la geografía ibérica. El informe de la EBD-CSIC señala que, aunque la riqueza de especies ha evolucionado de manera similar en ambos tipos de humedales, existen diferencias significativas en las funciones ecológicas que cumplen las especies que los utilizan. En particular, los embalses mostraron una mayor diversidad funcional que las lagunas naturales, y esta diversidad ha crecido notablemente con el tiempo, mientras que las lagunas han experimentado cambios mucho menores en este aspecto. El incremento de la diversidad funcional en los embalses se atribuye a la llegada de especies con características ecológicas muy diferentes, como aves piscívoras de gran tamaño como el cormorán grande o el somormujo lavanco, que se alimentan en las aguas profundas de estos reservorios. En contraste, las lagunas naturales mediterráneas, a menudo poco profundas y temporales, presentan condiciones ambientales que limitan las estrategias ecológicas viables, según Vicente García-Navas, autor del estudio. Además, el número de especies en ambos tipos de humedales aumentó desde mediados de los años 80 hasta la década de los 90, estabilizándose posteriormente, un fenómeno atribuido a la protección de los humedales, el fortalecimiento de la legislación ambiental y el creciente interés por la conservación en España. Sin embargo, esta evolución similar en la cantidad de especies contrasta con las divergencias observadas en la diversidad funcional.
Este estudio resalta que una comunidad puede enriquecerse en especies con atributos similares, pero es la incorporación o el aumento de unas pocas especies ecológicamente muy distintas lo que puede generar un cambio mucho más profundo en su diversidad funcional. La trascendencia de estos hallazgos es especialmente relevante en la región mediterránea, donde numerosos humedales naturales han desaparecido o se han degradado severamente. Aunque, como bien apunta García-Navas, esto no significa que los embalses puedan reemplazar ecológicamente a las lagunas naturales, sí demuestra que han asumido un rol significativo como hábitat y refugio para las aves acuáticas, un papel que posiblemente se ha fortalecido con el paso del tiempo. Por ello, los investigadores consideran fundamental que la gestión de los embalses integre también sus funciones para la biodiversidad. Implementar medidas como la creación de islas y zonas de poca profundidad, fomentar el crecimiento de vegetación en las orillas y evitar fluctuaciones bruscas del nivel del agua durante el período de reproducción, podría significar un aumento considerable en el valor ecológico de estos cuerpos de agua para la avifauna.